Pizzerías italianas hay muchas, pero no todas juegan en la misma liga: aquí importan la masa, el horno y la manera de entender la pizza, ya sea con pulso napolitano o con borde romano y base fina.
Si buscas un sitio para ir en familia, en pareja o simplemente a comer fuera sin complicarte, esta ruta por Sevilla y su provincia se centra en locales donde la pizza se toma en serio y el producto manda.
En La bella Napoli la idea está clara desde el principio: traer el sabor de los productos napolitanos a un horno sevillano. La propuesta gira alrededor de la vera pizza napoletana, con una cocina que quiere trasladarte de Nápoles a Sevilla sin rodeos ni inventos innecesarios.
Lo que la hace atractiva frente a otras pizzerías es esa fidelidad al recetario tradicional y al producto bien elegido. Aquí la pizza no aparece como excusa, sino como centro de la visita, con una carta que también deja espacio a la pasta para quien prefiera alargar la mesa.
Conviene ir a por la pizza y dejarse llevar por lo que promete el sitio: masa y sabor napolitano, con esa combinación de sencillez y oficio que no necesita adornos. Es un sitio que encaja bien tanto para una comida tranquila como para una cena en la que lo importante sea acertar con el plato.
Además, La bella Napoli transmite ese punto de casa bien llevada en el que la cocina tradicional y el trabajo profesional pesan más que cualquier pose. Si te apetece una pizza de estilo napolitano en serio, aquí sabes a qué vienes desde el primer bocado.
La bella Napoli. Avenida del Jardinillo, 25. Mairena del Aljarafe.
Croccante Pizzas se presenta como una pizzería artesana romana con carácter propio, muy centrada en la pizza romana sivigliana. Nada más entrar, la sensación es la de un local que va a lo directo: masa fina, horno y una manera muy reconocible de entender la pizza.
Su punto fuerte está en la combinación de estilo romano, buena mano en la masa y una carta que funciona sin complicaciones. La propuesta se apoya en una cocción cuidada y en una pizza crujiente que se aleja de los formatos más pesados, ideal para quien busca una base fina y bien trabajada.
Aquí conviene pedir alguna de sus pizzas más clásicas y fijarse en la masa, porque es lo que marca el sitio. También encaja bien si te apetece algo informal, con ese punto de birra fría que acompaña a una cena sin ceremonia.
Croccante Pizzas tiene además una identidad muy marcada, entre Roma y Sevilla, que le da personalidad propia dentro del mapa pizzero de la ciudad. Si lo tuyo es la pizza romana, este es de los nombres que conviene tener presentes.
Pizzería Raphaelo trabaja la pizza artesana desde el centro de Sevilla con una idea muy concreta: respetar los tiempos de fermentación, elegir bien la materia prima y cuidar la cocción. El local apuesta por un sabor clásico italiano que no se disfraza de otra cosa.
Lo que la distingue es la combinación de masa de elaboración diaria, horno tradicional y producto fresco con denominaciones de origen. Ese triángulo le da una personalidad muy sólida, muy enfocada a quien quiere una pizza honesta, ligera y bien resuelta.
Si vas, mira la carta con calma y ve a por una de sus pizzas más clásicas, porque el sitio parece pensado precisamente para eso: para que la masa y el horno hagan el trabajo. También funciona bien para una cena rápida, con servicio ágil y una mesa sin complicaciones.
Pizzería Raphaelo transmite oficio y una lectura muy limpia del recetario italiano. No busca sorprender con ruido, sino con una base bien hecha y una cocina que sabe a lo que promete.
Pizzería Raphaelo. Calle José de Velilla, 10, Casco Antiguo. Sevilla.
Farina 23 Pizzería Sevilla Centro
Foto: Farina 23 Pizzería Sevilla Centro
Farina 23 Pizzería Sevilla Centro juega en la liga de la tradición italiana con técnica de masa. Su carta mezcla pizzas napolitanas, tonda romana y pinsa romana, así que aquí hay más de un camino para quien quiera afinar el tiro.
La diferencia está en el detalle: usan ingredientes italianos certificados, como tomate San Marzano del Vesuvio DOP y mozzarella fiordilatte, y trabajan una masa de alta hidratación fermentada durante 48 horas con biga. Ese nivel de precisión se nota en el resultado, ligero y crujiente.
Para acertar, conviene dejarse llevar por el estilo que más te apetezca ese día, porque Farina 23 no se queda en una sola fórmula. Si buscas una pizza napolitana bien hecha o te tira más una pinsa romana, aquí hay margen para elegir con criterio.
También es un sitio que entiende la cena como algo tranquilo, con una propuesta pensada para compartir mesa sin prisa. En una ciudad con muchas pizzerías, Farina 23 se gana su sitio por oficio, producto y variedad real de estilos.
La Artesana Pizzería va al grano desde el nombre: aquí lo que importa es la pizza bien hecha, sin distracciones. No hace falta una gran puesta en escena para entender su propuesta, porque todo apunta a una cocina directa, pensada para comer bien y salir satisfecho.
Su encanto está en la combinación de servicio ágil, trato cercano y pizzas que llegan calientes, con esa sensación de sitio al que volver cuando quieres acertar sin complicarte. En una ciudad con tanta oferta, eso ya es bastante.
Lo más lógico aquí es pedir pizza y quedarse con la idea de que el sitio trabaja para que el resultado salga redondo incluso cuando hay bastante demanda. También encaja muy bien para pedir a domicilio, si prefieres que la masa llegue en su punto y sin perder temperatura.
La Artesana Pizzería es de esos lugares que funcionan por constancia. No necesita adornarse para convencer, porque su mejor argumento es que cumple justo con lo que promete una buena pizzería de barrio.
La Artesana Pizzería. Calle Previsión, 21. Sevilla.
¿Con cuál de estas pizzerías italianas de Sevilla te quedarías para la próxima cena?