La exposición Cerebro(s), que tendrá lugar en la Casa de la Ciencia de Sevilla desde el 11 de abril de 2025 hasta el 28 de junio de 2026, ofrece una oportunidad excepcional para aproximarse a uno de los órganos más fascinantes y enigmáticos del ser humano. Con más de 150 piezas que incluyen instalaciones artísticas contemporáneas, obras audiovisuales y colecciones históricas, esta muestra se adentra en aspectos cruciales sobre cómo funciona el cerebro y lo que implica ser consciente.
La propuesta se estructura en tres ámbitos: Materia, Mente y Otras Mentes. Este recorrido no solo revela la anatomía del cerebro, sino que también abre una ventana a los temas universales de la conciencia, el pensamiento abstracto, el lenguaje, la imaginación, los sueños y la memoria. El visitante encontrará preguntas provocadoras, como ¿por qué existen los cerebros? ¿De dónde proviene nuestra conciencia? ¿Qué sucede cuando esta se ve afectada por enfermedades? Estas interrogantes invitan a un diálogo interno que puede resultar tanto personal como universal.
Arte y ciencia se entrelazan
Casa de la Ciencia, un espacio emblemático para la divulgación científica, se convierte en el escenario perfecto para albergar esta muestra producida por el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB), junto con instituciones prestigiosas como la Fundación Telefónica y el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. El comisariado está a cargo del físico y biólogo Ricard Solé, quien ha sido reconocido por su trabajo en la intersección entre la ciencia y el arte. Junto a Emily Sargent, con experiencia en la Wellcome Collection, aportan su visión única a esta exposición. ¿Cómo puede el arte ser un vehículo para entender conceptos científicos complejos? Esta colaboración resalta esa idea, convirtiendo cada pieza en un puente hacia la reflexión.
Entre las obras expuestas se encuentran piezas históricas provenientes del Museo Archivo Histórico de la Sociedad Española de Neurología (SEN), incluidas algunas realizadas por pioneros en neurología como Charcot y Cubí. La diversidad expositiva permite que se visualicen las múltiples dimensiones del estudio cerebral, desde avances históricos hasta investigaciones contemporáneas sobre temas como los sistemas neuronales artificiales o las inteligencias colectivas.